Historias de impacto
La paciencia y la colaboración superan el escepticismo para transformar la pesca de pequeños pelágicos en Ecuador.
A pesar de las difíciles condiciones, la combinación del fortalecimiento de la gobernanza, la orientación científica y el liderazgo de la industria ha dado lugar a mejoras reales y cuantificables en una pesquería ecuatoriana de vital importancia.
La pesca de pequeños pelágicos es la segunda más importante de Ecuador (después de la pesca de atún con redes de cerco), con una flota industrial de 267 buques y una captura anual estimada de 278 000 toneladas, que da empleo a 250 000 personas. La pesquería, que produce conservas de pescado, pescado congelado e ingredientes marinos, incluye especies como la caballa, el arenque y el atún frigate, que se utilizan principalmente para la alimentación de peces.
Desde 2017, SFP colaborado con el Gobierno ecuatoriano y las partes interesadas de la industria para ayudar a mejorar la pesca de pequeños pelágicos. Esta colaboración comenzó con cinco años de intensa participación que sentaron las bases para un proyecto liderado por la industria, diseñado para ser sostenible a lo largo del tiempo y capaz de alcanzar sus objetivos a largo plazo. Tras esta fase inicial, el papel SFPpasó a ser el de proporcionar un apoyo limitado y discreto, principalmente a través de recomendaciones y asesoramiento ocasionales, mientras que el liderazgo y la ejecución del trabajo recayeron firmemente en las partes interesadas de la industria.
Cronología de los avances en la pesca de pequeños pelágicos en Ecuador
Movilizar el apoyo del mercado y la financiación inicial para permitir mejoras.
2016: SFP la Mesa Redonda Latinoamericana sobre la Cadena de Suministro de la Pesca de Reducción (SR) para reunir a los principales proveedores y compradores de la pesca de reducción, con el objetivo de promover la sostenibilidad a través de la colaboración precompetitiva y el apoyo a los proyectos de mejora pesquera (FIP). En este marco, la pesca de pequeños pelágicos de Ecuador se identifica como una prioridad. SFP formación sobre FIP a la Cámara Nacional de Pesca (CNP) de Ecuador y a los procesadores de harina de pescado, lo que refuerza la colaboración en toda la cadena de suministro y ayuda a convertir la presión de los compradores en un apoyo coordinado al mercado para el sector de la producción y la transformación.
2017: Se lanza el proyecto Global Marine Commodities (GMC) para promover la sostenibilidad en las cadenas de suministro de productos del mar mediante herramientas precompetitivas como los FIP. El proyecto GMC es una iniciativa interregional implementada por los gobiernos de Costa Rica, Ecuador, Indonesia y Filipinas. El GMC está financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial, con el apoyo técnico del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), y es facilitado por SFP.
Para abordar las necesidades prioritarias, el Comité Directivo del Proyecto incluye la pesca de pequeños pelágicos de Ecuador como una pesquería prioritaria, lo que garantiza el respaldo del gobierno y el apoyo condicional de la industria. SFP una fase previa al FIP, cofinanciada con la industria, que establece el liderazgo de la industria, las estructuras de gobernanza y un plan de trabajo claro para avanzar en el proceso del FIP. Se utiliza un modelo de costos compartidos para reforzar el principio de que los fondos filantrópicos deben ser complementarios a los esfuerzos liderados por la industria, en lugar de un sustituto.
Afrontar una tarea «imposible»
2018: SFP un importante papel fundamental en la transformación de la intención en un proceso de mejora estructurado. En virtud de un acuerdo formal de asistencia técnica con el CNP, SFP la evaluación previa de la pesquería por parte de MarinTrust, cofinancia su ejecución y media activamente en las discusiones entre los consultores, los actores de la industria y el Instituto Nacional de Pesca (INP). Esta mediación resulta fundamental para resolver desacuerdos metodológicos, validar datos y alcanzar un consenso en torno a los resultados de la evaluación. Basándose en este diagnóstico compartido, SFP las partes interesadas en la definición del alcance del FIP, asesorando sobre la selección de participantes y reforzando la decisión estratégica de centrarse en los actores del sector de la harina de pescado y los piensos para acuicultura, cuyos incentivos de mercado están estrechamente alineados con los objetivos de la certificación.
2018: SFP fundamental en el desarrollo del Plan de Acción Pesquera (FAP), traduciendo los resultados de la evaluación previa en una hoja de ruta detallada, presupuestada y con plazos definidos para la mejora. SFP un esfuerzo significativo en dar a conocer el FAP a los participantes de la industria, facilitando debates en profundidad sobre los objetivos, las responsabilidades, los presupuestos y los riesgos. Este proceso es fundamental para generar confianza y permitir que los actores de la industria se comprometan a financiar el FIP. Con la orientación SFP, las partes interesadas negocian y firman un memorando de entendimiento que establece las estructuras de gobernanza, los mecanismos de financiación y las salvaguardias para la inversión, garantizando la transparencia y el compromiso a largo plazo.
Octubre de 2018: Se establece el Proyecto de Mejora de la Sostenibilidad de la Pesca de Pequeños Pelágicos de Ecuador (SPS-FIP). El FIP está financiado por una coalición de productores de piensos para acuicultura y procesadores de harina de pescado del CNP de Ecuador, con el apoyo del proyecto GMC y la asistencia técnica de SFP. Estas partes interesadas se unen ante un escepticismo significativo. En el momento de la creación del FIP, el 100 % de las seis poblaciones de pequeños pelágicos de la región están sobreexplotadas y el 50 % están sobreexplotadas (según datos de 2017). Algunas organizaciones sostienen que sería imposible reconstruir una pesquería multiespecífica con poblaciones sobreexplotadas.
Ciencia y gestión colaborativa
2019: Mientras que la industria asume el liderazgo operativo, SFP al coordinador del SPS-FIP, facilita los acuerdos de cooperación con las instituciones gubernamentales y ayuda a alinear las actividades del FIP con iniciativas de gobernanza más amplias en el marco del GMC. SFP desempeña un papel clave en el fortalecimiento de la capacidad científica, apoyando el diseño de evaluaciones de las poblaciones, asesorando sobre los sistemas de recopilación de datos y facilitando el acceso a la experiencia internacional. Además, SFP el cumplimiento de los requisitos del Programa de Mejora de MarinTrust, apoyando la presentación de informes sobre los progresos realizados y manteniendo una comunicación regular con los organismos de certificación.
2020: La SPS-FIP adopta la Plataforma de Productos Marinos Sostenibles, que incluye la toma de decisiones intersectorial por parte de las autoridades gubernamentales, los actores del sector privado, los pescadores, los procesadores y los científicos. Si bien la plataforma está dirigida formalmente por las autoridades gubernamentales y cuenta con el apoyo del PNUD en el marco del proyecto GMC, SFP como mediadora técnica y enlace entre la plataforma y el FIP de pequeños pelágicos, alineando los debates y resultados de la plataforma con los objetivos, plazos y requisitos técnicos del FIP, con el fin de traducir las normas de sostenibilidad impulsadas por el mercado en aportaciones viables para los procesos de gobernanza pública. SFP ayuda a mantener la continuidad y la coordinación en medio de la inestabilidad institucional, apoya la comunicación entre la plataforma y los coordinadores del FIP y refuerza la credibilidad técnica de la plataforma, lo que le permite funcionar como un espacio eficaz para la gobernanza pesquera basada en pruebas y en la participación de múltiples partes interesadas.
2020: SFP SPS-FIP brindan apoyo para mejorar la evaluación y valoración de las poblaciones con el fin de desarrollar un Plan de Acción y Gestión de la Pesca de Pequeños Pelágicos. Utilizando datos de 2019, la evaluación de las poblaciones muestra que, de las seis poblaciones de pequeños pelágicos del FIP, solo el 67 % está sobreexplotado (frente al 100 % en 2018) y ninguna está sobreexplotada.
Un plan de gestión histórico
Marzo de 2021: La Subsecretaría de Recursos Pesqueros de Ecuador lanza un nuevo plan de gestión para la pesca de pequeños pelágicos, el primer plan de gestión pesquera a nivel nacional con objetivos, metas y medidas de gestión establecidos y acordados por las partes interesadas a través de un proceso de toma de decisiones participativo e inclusivo. El plan es el primero en ser aprobado en virtud de una disposición de la nueva ley nacional de pesca y acuicultura de Ecuador, que exige la elaboración de planes de gestión para las pesquerías que no están reguladas por organizaciones regionales de ordenación pesquera (OROP). La adopción del plan es un paso clave para cumplir los requisitos de la certificación MarinTrust.
Una transformación hacia la sostenibilidad impulsada por la industria
2021-2025: Bajo un liderazgo industrial sostenido y con un apoyo filantrópico limitado, el SPS-FIP en Ecuador consolida su implementación a través de su propia gobernanza y procesos institucionalizados. Durante este período, el FIP fortalece los sistemas de monitoreo y gestión a través de cuadernos de bitácora electrónicos, programas de observadores, el Programa de Pesca Responsable liderado por la industria y una amplia capacitación de la tripulación. Además, el monitoreo participativo genera datos de alta calidad que informan las medidas de gestión, como las prohibiciones de pesca de juveniles y los cierres estacionales. El progreso científico se refuerza mediante evaluaciones de las poblaciones revisadas por pares y cruceros de investigación, que confirman la mejora del estado de las poblaciones, una mortalidad por pesca inferior al FMSY, prácticas de mitigación de las capturas incidentales y la ausencia de impactos significativos en el ecosistema con los objetivos de gestión actuales. Paralelamente, se refuerza la gestión adaptativa y basada en los ecosistemas mediante el seguimiento reproductivo y medioambiental, lo que respalda los cierres alineados con la biología. A lo largo de este período, SFP informado y disponible, proporcionando ocasionalmente aportaciones técnicas cuando se le solicita, aunque el liderazgo y la implementación generales están impulsados por las partes interesadas de la industria.
Diciembre de 2025: Tras casi siete años de esfuerzo colectivo, la SPS-FIP obtiene oficialmente la certificación MarinTrust, un hito monumental para la sostenibilidad pesquera en Ecuador y una prueba directa del poder de la gestión pesquera colaborativa.
«Transformar una pesquería totalmente sobreexplotada para cumplir con los estándares de certificación de MarinTrust fue un proceso largo y exigente, pero demuestra claramente que el enfoque SFPfunciona. Nuestro modelo se centra en fortalecer la capacidad de la industria para que las empresas se conviertan en impulsoras del cambio, como principales beneficiarias que deben estar dispuestas a invertir en sostenibilidad. Esta transformación es gradual y se construye a través del aprendizaje, la confianza y el compromiso. La financiación filantrópica desempeñó un papel complementario clave como capital inicial, apoyando las primeras acciones e incentivando la participación de la industria. El impacto duradero proviene de empoderar a quienes están más cerca del recurso para que lideren su transformación».
– Teddy Escarabay, director de Pesca para América SFP
«Los miembros del SPS-FIP demostraron que es posible y necesario abordar los retos de la sostenibilidad aunando esfuerzos entre los sectores público y privado, incluso entre competidores. Cuando existen retos comunes, la búsqueda de soluciones compartidas se convierte en una fuerza catalizadora capaz de alinear voluntades, recursos y capacidades para el bien colectivo. El principal reto tras este hito es mantenerlo y reforzarlo con el tiempo. En la mayoría de los países en desarrollo, las restricciones fiscales representan un obstáculo estructural para cumplir las normas, que a menudo se diseñan teniendo en cuenta modelos de gestión pesquera con un presupuesto elevado. Sin un modelo de gestión de recursos como el implementado por la SPS-FIP, este logro habría sido prácticamente imposible. De cara al futuro, el mercado debe seguir comprometido y asumir la responsabilidad del origen sostenible de sus productos y materias primas, no solo a través de los requisitos de abastecimiento, sino también contribuyendo a la resolución de las causas fundamentales de los retos de sostenibilidad, como la pesca ilegal, y reconociendo los esfuerzos realizados por los pescadores para pescar de forma responsable. Estos incentivos positivos del mercado son los que permitirán que iniciativas como esta se mantengan y se amplíen con el tiempo».
– Jimmy Anastacio, director del Proyecto de Mejora Pesquera, Cámara Nacional de Pesca.
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Todas las fotos son cortesía de la Cámara Nacional de Pesca.