Gracias a su amplio alcance en el sector pesquero mundial y a su influencia en el mercado, los minoristas de productos del mar pueden ejercer un impacto significativo en la mejora de la pesca y la acuicultura. Los minoristas con mayor impacto con los que colaboramos tienen tres cosas en común: son proactivos, exigen a los proveedores que contribuyan a la gestión pesquera y no dan la espalda a las pesquerías que necesitan ayuda.
Son proactivos
En primer lugar, los minoristas de gran influencia no se limitan a comprar pasivamente solo a pesquerías con «calificación ecológica» o certificadas, ni a aquellas que participan en proyectos de mejora pesquera (FIP). Por el contrario, supervisan de forma regular y proactiva el rendimiento de las pesquerías y analizan las medidas que se están tomando para abordar los problemas a medida que surgen, independientemente de si la pesquería se encuentra en excelentes condiciones o en mal estado.
Se centran en las acciones de los proveedores
En segundo lugar, se centran en las medidas que adoptan sus proveedores para ofrecer soluciones. Evalúan el comportamiento de sus proveedores y de los barcos a los que compran, para asegurarse de que participan en la gestión pesquera, y cambian de proveedor si es necesario.
No se van
En tercer lugar, mantienen su compromiso con las pesquerías de las que se abastecen, incluso cuando estas atraviesan dificultades. No abandonan a las pesquerías precisamente cuando más necesitan su ayuda. Saben que se necesitan décadas para ayudar a organizar a los pescadores artesanales, garantizar sus derechos a la cogestión de sus pesquerías y desarrollar el sistema de gestión pesquera. También reconocen que los cambios ambientales en la distribución y/o la productividad de los peces pueden requerir renegociar las asignaciones de cuotas establecidas hace décadas. Establecen objetivos ambiciosos pero realistas para cuestiones específicas, pero no imponen un plazo arbitrario para alcanzar una determinada calificación o certificación.
Los mejores lo hacen todo
Todos los socios minoristasSFP ponen en práctica algunas de estas prácticas, en determinadas pesquerías y en algunas ocasiones. Sin embargo, los minoristas con mayor impacto tienen una cuarta característica en común: aplican estas tres prácticas de forma sistemática, en todo momento y en todas las pesquerías a las que compran. Estas prácticas constituyen los pilares fundamentales para los minoristas en la estrategia actualizada SFP,«All Hands on Deck».
Todos los minoristas pueden tener un gran impacto
¿Por qué deberían todos los minoristas adoptar este enfoque? Porque las últimas dos décadas han demostrado que las mejoras llevan tiempo, que los gobiernos no pueden gestionar la pesca de forma coherente sin la inversión y la cooperación del sector, y que lo que hoy cuenta con una calificación o certificación ecológica puede retroceder de repente. La solución pasa por que los minoristas trabajen con todas sus fuentes pesqueras, supervisando de forma proactiva las condiciones, garantizando que los proveedores participen en la gestión pesquera y comprometiéndose a largo plazo.
Para algunos de nuestros socios, esto puede suponer actualizar sus declaraciones y compromisos públicos. Para otros, puede significar implicarse activamente con sus proveedores y pasar de preguntar simplemente «¿Está certificado por el FIP o el MSC?» a preguntar: «¿Qué problemas hay en la pesquería y qué estáis haciendo al respecto?».
SFP dedica a recopilar ejemplos destacados de colaboración entre los sectores pesqueros y las empresas de transformación en la gestión de la pesca, y estamos dispuestos a ayudar a todos nuestros socios minoristas a plantear estas preguntas a todos sus proveedores, en todas las pesquerías de las que se abastecen.