Las iniciativas legislativas que se elaboren sin base científica aumentarán la presión sobre la pesquería del calamar gigante.

Empresas participantes de la Mesa Redonda sobre la Cadena de Suministro Global del Calamar (SR) deSustainable Fisheries Partnership SFP) están expresando públicamente su preocupación por el hecho de que las iniciativas legislativas que se están debatiendo en Chile y Perú podrían dar lugar a un aumento significativo del esfuerzo pesquero, sin que exista una evaluación científica sólida que respalde dicho aumento. 

La pesca del calamar gigante (Dosidicus gigas) es la pesquería de cefalópodos más importante del mercado mundial. La pesquería de calamar gigante da sustento a miles de pescadores, trabajadores de la cadena de valor, exportadores, procesadores y compradores que dependen de su disponibilidad y sostenibilidad a largo plazo para su sustento, seguridad alimentaria y bienestar social.

En los últimos años, las medidas de gestión adoptadas tanto en Chile como en Perú han reforzado el control de las actividades pesqueras, han mejorado los conocimientos científicos sobre el recurso y han promovido un uso más responsable de la pesquería. Los miembros de SR reconocieron estos avances: «Como compradores comprometidos con el abastecimiento responsable y la sostenibilidad de los recursos marinos, reconocemos los importantes avances logrados en los últimos años gracias a los esfuerzos conjuntos de los gestores pesqueros, los institutos de investigación, las organizaciones no gubernamentales y los representantes del sector pesquero tanto en Chile como en Perú».

Sin embargo, los participantes en el SR expresaron su preocupación por los debates legislativos en curso en ambos países, entre los que se incluyen:

  • En Chile, la Ley de la Jibia estableció un modelo basado en artes de pesca selectivas, como el jigging y las líneas de mano, dando prioridad a la sostenibilidad del recurso y garantizando el empleo de las comunidades artesanales. El debate sobre un nuevo proyecto de ley, el Boletín n.º 18.173-21, permitiría la reintroducción de la pesca de arrastre industrial en zonas específicas del país.
  • En Perú, el nuevo plan nacional de ordenación pesquera se aprobó en 2025 y un proceso de formalización de buques, finalizado en 2023, permitió el registro de unos 3.500 buques. Sin embargo, una nueva Ley n.º 14212/2025-CR propone registrar 2.000 nuevos buques construidos al margen del marco legal. Esto contribuiría a un aumento considerable del esfuerzo pesquero, en un momento en que la pesquería ya ha capturado el 83,27 % de la cuota de 2026.

La estabilidad futura de la pesquería depende de la aplicación continuada de medidas de gestión eficaces que concilien las necesidades económicas y sociales de las comunidades pesqueras con la conservación del recurso. Cualquier aumento del esfuerzo pesquero que no esté respaldado por una evaluación científica sólida genera incertidumbre en toda la cadena de suministro y pone en peligro su capacidad para mantener mercados estables y sostenibles a largo plazo.

En respuesta a estos cambios propuestos, los participantes en la Red Global del Calamar (Global Squid SR) expresaron su «pleno apoyo a los pescadores artesanales y a todos los actores que han trabajado durante años para reforzar la gestión responsable de esta pesquería. Asimismo, instamos a las autoridades de Chile y Perú a que mantengan las decisiones de gestión adoptadas en los últimos años y eviten medidas que impliquen un aumento de la presión pesquera sobre el recurso».

El SR concluyó: «Creemos firmemente que la sostenibilidad del calamar gigante es un objetivo común que beneficia a todos los actores de la cadena de valor. Proteger los avances logrados garantizará el futuro de la pesquería, la estabilidad de los mercados internacionales y los medios de vida de las comunidades que dependen de este recurso».